Guadalajara, Jal. Mx., // //
René Alberto Calderón Bujdud, de dibujante a empresario de altos vuelos
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FOTO Laura Gutiérrez FOTO Laura Gutiérrez

René Alberto Calderón Bujdud es una persona admirable. Comenzó su vida laboral a los 20 años como dibujante de medio turno en una empresa y ahora es el presidente del Consejo de Administración y director general de Grupo Recal, una compañía de las más importantes del continente americano. No cualquiera lo puede lograr.

 

No es fácil que alguien comente que la empresa que dirige y de donde es socio, trabaja en Nueva York montando estructuras de acero de altas especificaciones en edificios de 80 pisos o más. Es un ejemplo a seguir.

 

Otro orgullo que hay en este tema, es que es una empresa tapatía que ha logrado su permanencia en el mercado nacional e internacional y con éxito.

 

Por esos méritos y muchos más, René Alberto Calderón Bujdud, fue elegido por la Asociación de Industriales de El Salto (AISAC), a la cual pertenece, como su Industrial Distinguido 2019, reconocimiento que recibirá de parte del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco (CCIJ), el próximo 11 de septiembre.

 

Estoy muy agradecido con el reconocimiento. Creo que es inmerecido, porque en El Salto hay empresarios de mucha valía y trayectoria, pero lo recibo en nombre de la gente que trabaja en el grupo y de la que trabajó a través de los años”, afirmó.

 

Fundación

 

Esta empresa, recuerda en entrevista con Axópolis.com, se fundó en el año de 1978 como comercializadora de acero por Francisco Cornejo, con la razón social de Corey. En la actualidad Grupo Recal agrupa a Corey y Aceros Corey.

 

Me incorporé como socio a la empresa en el año de 1983 y poco a poco fui adquiriendo más acciones. Ahora soy el presidente del Consejo de Administración y director general de esta empresa que es de las más grandes de América Latina. Está entre las cinco más grandes del continente y la plata de estructuras de acerdo es la más grande de América”.

 

A lo largo de los años la empresa ha sufrido situaciones complicadas, pero de todas ha salido triunfadora. En 1988 la muerte de uno de sus fundadores, piedra angular de la empresa, “nos dio una sacudida. Se tuvo que hacer una reestructura. Luego la devuación de 1994 y la crisis del 2009, además de las situaciones que siempre se dan y que también igual se resuelven”, comenta durante la charla.

 

Se ha salido adelante, agregó, porque “somos un gran equipo de socios y de gente que allí colabora. Se han tomado buenas decisiones y también ha sido suerte, porque yo sí creo en la suerte. Hemos sabido definir una ruta y no nos desviamos de esa y trabajar y trabajar”.

 

Recal genera tres mil empleos directos en todo el grupo. Tan sólo en la planta de El Salto -que es la única que se tiene- son mil 800. Se tiene una oficina en Ciudad de México y otra en la Bahía de San Francisco, en California.

 

Trayectoria

 

Como ya se dijo, empezó a trabajar a los 20 años como dibujante de medio turno. Estudió la carrera de Ingeniero Civil en la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG).

 

Recuerda con gran gusto y agradecimiento al ingeniero Juan de Dios Vargas Méndez, de feliz memoria. Con quien trabajó muchos años. “Fue mi patrón, mi maestro y mi mentor”. Estuvo en dos empresas de su propiedad y en una la hizo socio. Allí fue como comenzó la gran pasión por el sector y con el ejemplo de su padre, también ya fallecido, don René Calderón de la Barca Sánchez, de trabajo, responsabilidad y honorabilidad, es como se ha forjado y logrado éxito.

 

René Alberto Calderón es originario de Durango, pero ya con muchos años de residir en Jalisco. Es el mayor de cinco hermanos y confiesa que de pequeño no pensaba en qué sería de grande. “Sólo en jugar”.

 

En sus ratos libres le gusta escuchar música, sobre todo jazz. “Le doy gracias a Dios por disfrutar tanto mi trabajo y por mi familia que siempre me apoya”: