Guadalajara, Jal. Mx., // //
Martín Santaella Osuna, nació con alma de empresario exitoso
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FOTO Laura Gutiérrez FOTO Laura Gutiérrez

Martín Santaella Osuna trabaja en lo que le gusta. Por eso no se cansa y disfruta a cada momento. Es empresario muy destacado. Es el creador de la conocida franquicia Wings Army, de gran éxito y de un sinfín de negocios más. Siempre está innovando. Día a día le brotan las ideas y, por supuesto, las aterriza. Nació con alma de negociante.

 

Su mente trabaja al mil por ciento. Todo lo que ve, lo quiere convertir en negocio y sin complicarse la vida. Esa es precisamente la actitud del hombre de negocios triunfador, que supera temores y obstáculos para llegar a todas y cada una de sus metas.

 

Su corporativo se llama Franquicias Maso en Expansión y entre sus marcas -aparte de Wings Army- también destacan Force Fries, Jack´s Crab House, Pitopolsky, GlückLich Cochi, etc. Todas tienen que ver con el ramo restaurantero.

 

Tiene presencia en prácticamente todo México y también en el extranjero. Por ejemplo Wings Army y sus famosas alitas están en Panamá y pronto en California. En la República Mexicana hay 196 unidades, que es realmente un exito ya que inició en el 2005.

 

Distinguido

 

Es por lo anterior que se convierte en un gran ejemplo a seguir y motivo por el que su organismo empresarial, Consejo Regional de la Industria Restaurantera y Gastronómica (CRIREG), lo propuso ante el Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco (CCIJ), como su Industrial Distinguido, reconocimiento que recibirá el próximo mes de septiembre.

 

Comentó que se siente sumamente agradecido con el reconocimiento, que no solo es para él, sino para todo el equipo que trabajar en sus empresas y por su puesto, la familia.

 

En charla con Axópolis.com, dice que es originario de Mazatlán, Sinaloa. La vena emprendedora la trae de nacimiento, ya que desde que tenía 13 años de edad es negociante. En la escuela vendía relojes a sus compañeros y desde entonces los negocios los crea prácticamente a cada rato.

 

¿Cómo nació Wings Army?

 

Relata que en un viaje que realizó a Estados Unidos, él y su familia entraron a un restaurante de comida americana. Uno de sus hijos, que entonces tenía dos años y medio de edad, estuvo encantando con las altas que le sirvieron.

 

Ví cómo mi hijo devoró las alitas y me puse a pensar que en México no se comían de esa manera. Se hacían en caldo para dar sabor o incluso se las daban a los perros”, comentó.

 

Al regreso de inmediato empezó a analizar, estudiar el qué, cómo y por qué el éxito de las alitas en Estados Unidos.

 

En ese tiempo desde luego que también estaba en ramo empresarial, en el negocio familiar del ramo papelero. Se especializó en el ramo de adquitectura y diseño, porque inicialmente era lo que quería estudiar y con esa intensión llegó a Guadalalajara, sin embargo la vida lleva por otros caminos, que en este caso son más que exitosos y productivos.

 

Conceptualizar el proyecto le llevó nueve meses. En ese tiempo creó un gran número de recetas de salsas, porque hay que señalar que todas las que se degustan en sus establecimientos son creación propia.

 

Siempre se me facilitó la cocina. Desde los seis años le ayudaba a mi mamá a limpiar camarones”, dice con la sencillez que le caracteriza y ese gran don de conversación que tiene.

 

Dice que entonces pensó que en Guadalajara hacía falta un concepto diferente para jóvenes, tanto en restaurante como bares, que además fuera temático.

 

El tema lo elegí militar porque en ese momento estaban muy de moda los pantalones Cargo. El primer establecimiento lo abrí en mayo del 2005. Estaba ubicado por avenida Patria en La Estancia. Medía 28 metros cuadrados y dos de terraza”.

 

En ese momento también creó una comercializadora de cervezas importadas, para comprar por volumen para el establecimiento pero a la vez también distribuyó a varias partes del país.

 

A los siete meses replicó la segunda unidad. Se ubicó en Unicenter, cerca de la zona de Andares, en un local de 60 metros. “Siempre estuve seguro que iba a funcionar”, señala.

 

Con el gran éxito de las dos unidades, recibió la visita de dos amigos que tenían negocios relacionados con las franquicias y le propusieron que entrara a este esquema, ya que lo que estaba creando tenía inmensas oportunides de crecer y así fue.

 

Para ese momento ya había siete persona con dinero en mano que querían una unidad, pero había que esperar hasta que estuviera listo todo el proceso. La primera franquicia se ubicó en Valle Real y la segunda en León, Guanajuato”, recuerda.

 

Dijo que siempre trata de que sus proveedores sean locales, pero en el tema de las alitas, en México no es suficiente y hay que traer de Brasil, Chile y Estados Unidos.

 

¿ Es difícil ser empresario?

 

Santaella responde que para ser un buen empresario “te tiene que gustar lo que haces. Hay que quitarte el miedo. No hay que pensar que si el Presidente dijo esto o lo otro, porque si lo hacemos siempre vamos a estar en el hoyo”.

 


¿Algún hobbie?

 

Jugar golf, ir de compras y cocinar. También manejar en carretera y viajar.

 

¿Lo más importante?

 

La familia

 


¿Algún mensaje a los jóvenes emprendedores?

 

Que siempre se enfoquen en una idea. Que crean en ella y en que la van a sacar a delante y a luchar y luchar.