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Investigadora de la UdeG analiza los imaginarios políticos de los jóvenes a través del futbol
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Investigadora de la UdeG analiza los imaginarios políticos de los jóvenes a través del futbol

A pesar de que los grandes capitales se empeñan en destruir el espíritu original del futbol como deporte, los aficionados a los equipos no merman en su fidelidad, ya que construyen su imaginario y su identidad política a través de este deporte; así lo consideró la investigadora de la División de Estudios de Estado y Sociedad, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), doctora María de las Mercedes Palencia Villa.

 

El papel del futbol en la construcción de las identidades ha sido estudiado por Palencia Villa, miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y quien es autora del proyecto “Formas de expresión, participación e interacción de la ciudadanía: los imaginarios políticos de los jóvenes a través del futbol”.

 

Los imaginarios son los que se construyen social y colectivamente. Son sentimientos y formas de escape que tenemos cuando la política no puede dar los elementos importantes de participación. Es cuando el futbol llega a los límites más altos, una forma en que la masa, según estudios de psicoanálisis, se siente identificada”, afirmó.

 

Explicó que el traspaso de Oribe Peralta del América al archirrival Chivas Rayadas del Guadalajara, es una muestra sobre cómo los clubes ven el futbol como negocio millonario.

 

Todos estos son elementos políticos, de identidades, de soberanía. Pero se diluyen estos discursos políticos y se convierten más en intereses económicos”, reflexionó.

 

Circuló la noticia de un chico que se tatuó al jugador (Oribe Peralta). Y es que en el futbol se juegan un cúmulo de sentimientos e imaginarios; de alguna manera, el aficionado se siente partícipe políticamente a través del futbol. Es una superestructura que manipula a las masas. Toda esa energía se encausa ahí, en lugar de encausarse en otras formas de participación”, abundó Palencia Villa.

 

Este deporte funciona como un fenómeno que reúne a personas que son afines a una ideología y, por ello, los aficionados encuentran en los equipos de futbol un epicentro alrededor del cual gira su imaginario y su construcción de identidad.

 

En mi investigación encontré que los jóvenes utilizaban las barras como una forma de expresión, de rebelión ante el sistema social. Cuando existe un descontento social se manifiesta mayor violencia en los estadios, y el futbol es propicio cuando hay elecciones políticas. Es un distractor muy importante”, resaltó.

 

Además de estudiar la forma de identificación política de los aficionados de Chivas y Atlas –los primeros, abanderando el nacionalismo y los segundos, la fidelidad a toda prueba–, la investigadora también viajó a Argentina para contrastar el fenómeno. Allá, explicó, la generación de identidad es aún más fragmentada, en barrios, e incluso hay barras que hasta participan en política partidista.

 

En Argentina se construye el futbol de diferente manera que aquí. Allá los barrios se construyeron alrededor del futbol. Tú eres del barrio, eres de un equipo. Entonces se hace una identidad más fuerte. El Presidente de Argentina, Mauricio Macri, antes fue Presidente de Boca Juniors, y no es un personaje muy popular. Es un imaginario que se va construyendo. Y si Macri llegó a la presidencia es porque tuvo bastantes elementos políticos metidos en los barrios a través de las barras de futbol”, declaró Palencia Villa.

 

Ella ve con agrado que, poco a poco, los jóvenes enfoquen sus energías cada vez más en movimientos sociales, como manifestaciones en favor de los derechos de las mujeres o para la exigencia de encontrar a los desaparecidos y garantizar la seguridad. No obstante, el futbol sigue siendo atractivo para los jóvenes como ese espacio de identificación.

 

En mi investigación, lo que me interesaba es qué impacto tiene en los imaginarios políticos de los jóvenes, pensando la política como aquello que da una identidad. Toda esa energía juvenil, esa manera de imaginar, esa manera de estar juntos, de imaginarse situaciones políticas. Y sus argumentos siempre son de carácter político y siempre se construye a través de la alteridad. Yo soy Chivas, porque no soy Atlas. O viceversa”, dijo.

 

Y añadió una frase de los aficionados del Atlas que refleja la desesperanza de ser joven en pleno siglo XXI: “El Atlas es como el imaginario político de los jóvenes: nunca ganan, pero a pesar de eso están en la barra. Es como una condición moral”.