Guadalajara, Jal. Mx., // //
Uno de cada dos trabajadores en Jalisco ya no podrán adquirir una vivienda económica: Canadevi
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FOTO Laura Gutiérrez FOTO Laura Gutiérrez

La disminución o casi eliminación de los subsidios para adquirir vivienda económica que ejecutó el Gobierno Federal, impedirán este año que uno de cada dos trabajadores de menores ingresos en Jalisco, puedan adquirir una vivienda. Ya no están a su alcance.

 

El presidente de Canadevi Jalisco, Francisco Javier Pelayo Aguilar, dijo en rueda de prensa que la situación es complicada. Sin el citado apoyo los menores favorecidos no podrán hacerse de un pequeño patrimonio y cada día aumentará el rezago de vivienda.

 

Recordó que de 2016 al 2018, al menos 20 mil 772 trabajadores jaliscienses no lograron hacer realidad su sueño de vivir en una casa propia para su familia dada la disminución de la producción de vivienda que tuviera el precio y las condiciones de financiamiento necesarios para que pudieran adquirirla.

 

Esta situación puede agravarse en el corto plazo, ya que de persistir esta tendencia el rezago para el año 2020 pudiera ser de 19,822 viviendas más, esto significa que 40,178 trabajadores no tendrán opciones para comprar su casa con crédito de los organismos de vivienda.

 

Informó que la necesidad anual de Jalisco se calcula en 60 mil viviendas por año en promedio y de ellas 41,400 deben construirse para las familias de menores ingresos, con precios menores a los 500 mil pesos.

 

Por lo que es inaplazable que Estado, Municipios metropolitanos, sindicatos y la industria desarrolladora de vivienda impulsen un pacto para revertir la situación que se ha visto agravada por la sensible disminución del subsidio federal para la vivienda social desde hace tres años y que por el momento es una opción prácticamente nula para los trabajadores acreditados con ingresos menores a dos salarios mínimos.

 

Estamos atravesando por una etapa sumamente complicada, no se trata tan solo de un tema de inversión, industrial y de negocio, realmente es un momento crítico para el bienestar de miles de familias en Jalisco”, dijo Pelayo Aguilar.

 

Es muy importante que consideremos a todas esas familias que no encontrarán las condiciones para comprar su casa en el mercado formal, pero igual de grave es pensar en los trabajadores que a consecuencia de esta situación ya no podrán llevar sustento a sus familias, ya que tan solo en los pasados tres años estimamos que se han perdido al menos 145,000 empleos ligados a la producción de vivienda, con todas las repercusiones familiares, económicas y sociales que esto pueda representar.

 

Orígenes de la caída en la vivienda social

¿Cómo llegamos a esta situación? Pelayo Aguilar ennumeró las causas más importantes:

 

1. La disminución de recursos fiscales destinados para la compra de vivienda nueva, una política pública que implica una drástica reducción de apoyo subsidiario para familias de menores ingreso tan solo porque les tocó vivir en estados con producción de vivienda importante en años anteriores.

 

2. Se han establecido políticas, procesos, requerimientos y/o normatividad que inhibe la construcción de vivienda social, principalmente por lo que este tipo de vivienda representa en cuestión de prestación de los servicios públicos. Sin embargo, consideramos que no es posible promover sólo la construcción de vivienda media y residencial porque estos tipos representen una menor carga presupuestal o un mayor ingreso en temas de impuestos.

 

Existe una gran cantidad familias trabajadoras que requieren de vivienda social y que se verán en la necesidad de dejar el lugar y entorno donde habitan para irse a otro lugar donde puedan adquirir su vivienda, en caso de que exista la oferta suficiente, si no tendrán que recurrir a la venta de terrenos a raya de cal (sin ningún tipo de servicio) que suelen ser ofrecidos por el desarrollo urbano irregular, que a la larga es una carga financiera tres veces mayor para resolver sus servicios y otras problemáticas.

 

3. A estas dos variables se suma la falta de un liderazgo consolidado alineador de las políticas públicas, integrador y coordinador de las acciones que permitan y estimulen un desarrollo habitacional sustentable.

 

El presidente de CANADEVI Jalisco lamentó que algunas voces se alcen viendo en la vivienda deshabitada una razón para inhibir la producción de vivienda nueva, ya que si bien constituye una problemática real y grave, no se trata de una condición generalizada, sino de una situación muy focalizada que todos estamos de acuerdo, que es vital atender y resolver.

 

Dijo que son muchas las cifras que se escuchan sobre el número de viviendas deshabitadas, pero la realidad es que nadie tiene información puntual al respecto. Algunas fuentes oficiales citan datos de INEGI pero es importante saber que estos datos corresponden al Censo de Población y Vivienda de 2010 ya que no se ha actualizado esa información. Por su parte organismos como el INFONAVIT refieren información que obtienen de sus registros de cobranza, etc., por lo que este es precisamente el primer reto: Identificar de forma precisa y consensuada la cantidad de vivienda abandonada y la condiciones jurídicas reales de cada una de ellas, para luego pensar en una estrategia institucional y sectorial para su rehabilitación y asignación.