Guadalajara, Jal. Mx., // //
La transición electoral exige políticas públicas y reformas estructurales a favor de la economía y competitividad de México: Concamin
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FOTO Laura Gutiérrez FOTO Laura Gutiérrez

La Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos, a través del Centro de Estudios de la Industria (CEI), señaló que derivado del próximo ciclo electoral, México necesita políticas públicas debidamente sustentadas, ya que durante los últimos 40 años el país no ha logrado consolidar una economía con un crecimiento robusto, que supere el 2.5% promedio.

 

Las promesas no se han vuelto realidad. Las crisis recurrentes y lo que parecería un estancamiento estabilizador son ya parte de una historia económica que si bien ha tenido aciertos nos ha dejado también diversos saldos preocupantes, que hoy debemos resolver porque no podemos seguir igual. Sin inversión no hay crecimiento, y sin una inversión pública cuantiosa y calculada estratégicamente se inhibe la inversión privada, son lecciones básicas de la economía”.

 

Francisco Cervantes Díaz, Presidente de CONCAMIN, afirmó que gane quien gane la elección presidencial, los industriales del país defenderán las reformas estructurales con el objetivo de potenciar la economía nacional.

 

El próximo 1º de julio, decenas de millones de mexicanas y mexicanos haremos valer nuestro derecho al voto en una jornada histórica. Los mexicanos queremos progreso, empleo y bienestar para todos y eso no se logrará sin un crecimiento económico vigoroso y basado en la innovación, la competitividad y la seguridad, todo integrado en una política industrial de Estado. Tal es y será nuestra postura, y creemos que tenemos un buen comienzo con las reformas, que debidamente implementadas traerán mayores avances políticos y productivos. México es un país grande y rico en recursos, la 11 economía más importante del mundo; hay que hablar bien del país” agregó el líder de los industriales.

 

Según el documento CEI, la transición electoral exige el Fortalecimiento Productivo del Mercado Interno, el cual debe mejorar la calidad del gasto público, particularmente de la inversión. Al mismo tiempo será necesario elevar la interacción con la inversión privada y el contenido nacional de la producción interna y de las exportaciones. Esta es la única forma de generar valor agregado y, con ello, de impulsar el crecimiento económico.  

 

El objetivo debe ser acelerar rápidamente el crecimiento económico; pasar de la obsesión por la estabilidad macroeconómica a una obsesión por el crecimiento, basada en el fomento a la inversión con estabilidad de precios”.

 

Según el Presidente de la CONCAMIN, los 10 retos de la transición política en México son: mensaje de unidad nacional; claridad de visión y objetivos; marco institucional: ¿qué debe cambiar?; equipo de transición: liderazgo y compromiso con México; preservación de la estabilidad con crecimiento económico; fortalecimiento globalmente productivo y competitivo del mercado interno con inclusión social; transformación productiva; alianza global por el desarrollo de México; gasto público eficaz y con visión productiva; y seguridad pública.

 

Cervantes Díaz apuntó que aspectos como seguridad pública, corrupción, la renegociación del TLCAN, pobreza, la informalidad de la economía, el bajo crecimiento económico y las disputas de Estados Unidos con China, la Unión Europea, Canadá y México representan algunos ejemplos de la amplia agenda que se seguirán atendiendo de manera exitosa.

 

En consonancia con el Presidente de los industriales, el CEI agregó que durante el proceso de transición no puede dejarse de lado la seguridad, indudablemente uno de los temas que más lacera la paz de la nación, por lo cual se deben establecer desde el primero momento la relevancia y prioridad del tema y con ello los programas y acciones específicas que permitirán cumplir con la función del Estado de garantizar la seguridad en el país.

 

En este sentido, la Concamin propone que se mejore la estrategia en seguridad nacional y coordinación entre los diferentes niveles de gobierno, así como el debido apoyo a instituciones para mejorar la calidad de entrenamiento, equipamiento e infraestructura de las fuerzas del Estado.