Guadalajara, Jal. Mx., // //
A muchos empresarios “les da miedo” cotizar en Bolsa
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A muchos empresarios “les da miedo” cotizar en Bolsa

Aun con todos los beneficios que les puede traer el mercado de valores, en México a muchos empresarios “les da miedo” que sus empresas coticen en la Bolsa. Temen explorar nuevas opciones de financiamiento.

 

México cuenta con más de siete mil empresas susceptibles de inscribirse en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y acceder a diferentes mecanismos financieros, pero sólo participan 320.

 

Las anteriores forman parte de las conclusiones de un panel que realizaron conjuntamente el Grupo Guadalajara del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) y la Universidad Panamericana (UP).

 

Aunque en condiciones normales las compañías enfrentan restricciones y carestía en los créditos bancarios, cuando reciben la calificación de firmas especializadas, luego de un proceso que incluye establecer el gobierno corporativo y mayores controles administrativos, los bancos suelen reducir de inmediato dos puntos las tasas de interés y duplicar las líneas de financiamiento a las empresas.

 

El panel sobre “Controladoras de Riesgo y Deuda Gubernamental”, fue coordinado por Luis Alberto Güémez Ortíz, vicepresidente del Grupo Guadalajara del IMEF, y contó con la participación de especialistas como Francisco Valle, director ejecutivo de la calificadora mexicana HR Ratings; Juan Partida, tesorero municipal de Guadalajara; José Luis Flores, tesorero municipal de Zapopan; y Ricardo Gallegos, director ejecutivo senior de Deuda Subnacional e Infraestructura.

 

La sesión reveló que el 98% de la deuda de estados y municipios está sustentada en las participaciones fiscales de la Federación, y advirtió que, sobre todo en el cambio de las administraciones públicas, los políticos tienen “el incentivo perverso” de no hacer frente a los endeudamientos vigentes, pues los altos intereses que pagan a los bancos frecuentemente les restan liquidez y les dejan poco margen de maniobra financiera. Por ejemplo, Monterrey, a pesar de su potencial industrial, sólo dispone de 500 millones de pesos anuales para obra pública.

 

Los panelistas confirmaron que están muy avanzadas las gestiones ante las autoridades, para integrar este mismo año una segunda Bolsa de Valores, la Bolsa Interactiva de Valores (BIVA), a fin de fomentar la competencia y promover un mayor desarrollo del mercado bursátil. Admitieron que el mercado de valores está muy regulado, para garantizar a los clientes transparencia y solidez.

 

Revelaron que, en promedio, la deuda de estados y municipios representa el dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), aunque dijeron que en otros países de América Latina la proporción del endeudamiento público representa el cinco, el ocho y hasta el 10 por ciento del PIB. En México los Estados más endeudados, son Coahuila, Veracruz, Nuevo León, Zacatecas, Querétaro y Sonora, que no tienen mucho margen de operación y, en el caso de sus municipios, sus deudas “aprietan mucho sus planes de desarrollo”.

 

Indicaron luego que Zapopan es el principal recaudador de Impuesto Predial en la República Mexicana. Dijeron además que las empresas, los estados y los municipios “deben innovar en la búsqueda de nuevos mecanismos de financiamiento”, para no frenar su desarrollo, pues algunos sistemas “vienen desde el virreinato”. Los bancos, afirmaron, prefieren trabajar en base a las participaciones fiscales a estados y municipios, pues “te cobran antes de que te entreguen los recursos”.

 

El panel, auspiciado conjuntamente por el Grupo Guadalajara del IMEF y la Universidad Panamericana (UP), señaló que el Ayuntamiento de Guadalajara recibe tres mil millones de pesos en participaciones fiscales y mil 600 millones de pesos por concepto de Impuesto Predial. Sus deudas a corto y largo plazo se encuentran en niveles manejables, que no obstaculizan sus planes de desarrollo. Resaltaron que llegar a la Bolsa implica un mejoramiento integral de las empresas y el establecimiento del gobierno corporativo, con todo lo que esto implica para su institucionalización, y el compromiso de aceptar la participación de otros accionistas para consolidar la expansión de los negocios.