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María Alma Díaz Pérez, 30 años de servicio en DIF Guadalajara
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María Alma Díaz Pérez, 30 años de servicio en DIF Guadalajara

De carácter fuerte y voz firme, auténtica, humana y entregada a su trabajo, Alma, entregó 30 de servicio a DIF Guadalajara y el próximo 31 de mayo le toca jubilarse.

 

Trabajar en equipo es la clave”, comenta la directora del Centro de Desarrollo Comunitario No. 11(Col. Polanco), que ingresó a este organismo un febrero de 1988, como auxiliar de sala en la administración de Eugenio Ruíz Orozco.

 

A base de trabajo y esfuerzo, desempeñó cargos como secretaría, hasta llegar a dirigir varios centros de DIF Guadalajara.

 

La vida me puso aquí, siempre me gustó cada una de las actividades que desempeñé” dice Alma, que contaba con carrera técnica de contadora cuando se le brindó la oportunidad de sumarse a las filas de DIF.

 

Le tocó vivir muchos cambios, conoció todo tipo de formas de trabajar, cada tres años, acataba las reglas y le gustaba hacer equipo con la gente que llegaba.

 

Gracias a sus aspiraciones fue creciendo y aprovechando las oportunidades que se le presentaban, a pesar de los traslados, que nunca fueron cercanos a su domicilio, una separación de por medio y dos hijas por educar.

 

Hacer el balance de mamá trabajadora y cuidar a mis hijas fue difícil, no ganaba mucho pero mi prioridad era estar bien en mi trabajo para poder sustentarlas” recuerda Alma al agregar que gracias al apoyo de guarderías del sistema pudo trabajar y salir adelante, ya que su jornada era de 9 a 7 de la tarde. “Pasaba todo el día en el sistema, pero lo hacía pensando en mis hijas”, señaló.

 

La jubilación llegó, hoy quiere cuidar de su salud, estudiar Yoga, viajar y disfrutar su tiempo con sus hijas, dos nietas y amigas.

 

30 años y 10 jefes después, se va orgullosa de su labor, y agradece a cada una de las personas que se cruzaron en su camino.

 

Cuando haces las cosas con amor y te gustan, las personas a tu alrededor lo notan, gracias a mi equipo de trabajo y la herencia de compañeras que saben trabajar podemos brindar un buen servicio” comenta al recomendar a las directoras actuales que confíen en su personal, deleguen responsabilidades, fortalezcan sus equipos de trabajo, sean propositivas y amen lo que hacen.

 

Con nostalgia recuerda la evolución que le tocó vivir, desde los inmuebles de los que fue parte, el crecimiento de las maestras y el personal. Hoy se ofrecen más de 70 de cursos y talleres en los centros DIF, certificados ante la SEP, la población tiene la oportunidad de adquirir herramientas para apoyar su economía familiar.

 

Si no hubiera aparecido DIF en mi vida, no sé qué habría sido de mí, todo tiene un principio y un fin y este ciclo ya cerró para mí” finalizó agradecida.