Guadalajara, Jal. Mx., // //
Conoce los Pueblos Mágicos más aventureros de Jalisco
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Gracias a su rica variedad en paisajes, historia, clima y bellezas naturales, el estado de Jalisco posee 8 Pueblos Mágicos, de los cuales 5 son conocidos por ser destinos de montaña enclavados, en zonas boscosas ideales para realizar desde turismo de aventura, hasta tranquilas caminatas. Déjate sorprender por estos hermosos pueblos y conoce por qué Jalisco es México.

 

Mascota. Esta cabecera municipal también es conocida como “La Esmeralda de Jalisco”, se encuentra situada al noroeste de Jalisco, entre Guadalajara y Puerto Vallarta, destaca por sus hermosos paisajes pintorescos en los que contrastan valles, montañas, bosques y ríos.

 

Cuenta con una gran variedad de atractivos que no se pueden dejar pasar desapercibidos, como sus estructuras arquitectónicas de carácter religioso e histórico; tal es el caso de la Plaza Principal, el Palacio Municipal, la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores y el Templo Inconcluso de la Preciosa Sangre de Cristo.

 

Si lo que buscas es una aventura más extrema, puedes practicar ciclismo de montaña, rápel, senderismo o acampar junto a espectaculares cascadas.

 

Talpa de Allende. Una calurosa bienvenida es lo primero que se observa al llegar a Talpa, gracias al clásico arco que adorna la entrada del pueblo, y que te invita a recorrer el centro histórico donde se encuentra la famosa Basílica de la Virgen de Talpa, uno de los lugares más visitados de todo el país, principalmente en Semana Santa, fecha en que se lleva a cabo la concurrida Ruta del Peregrino, donde se visitan los templos, capillas y parroquias más destacadas.

 

No olvides el calzado cómodo, pues aquí se puede recorrer un bosque de maple, árbol emblemático de Canadá. Cuenta con casi 60 mil hectáreas donde además crecen otras especies como pinos, robles y helechos.

 

La gastronomía es un imperdible en este pueblo mágico, disfruta de birria tradicional, tamales, tostadas, gorditas y pozole, o saborea los típicos dulces de guayaba, durazno, nance, piña y capulín, todo con el característico toque jalisciense.

 

Mazamitla. Llamado también “La Suiza mexicana” por sus paisajes montañosos, es un pueblo sumergido en zonas boscosas y hogar de la conocida cascada de El Salto, por lo que es ideal para realizar ecoturismo como senderismo, camping, paseos a caballo o dormir en cabañas, sin duda es un lugar ideal para los que buscan desconectarse del ambiente de ciudad.

 

Visita la Parroquia de San Cristóbal, edificación con estilo arquitectónico de tipo oriental, rodeada de calles empedradas y casas con jardines, además podrás probar la comida típica que se encuentra en el Mercado Municipal y deleitarte con la birria tatemada, frijoles puercos, barbacoa y el famoso platillo “el bote”, un cocido de res, cerdo y pollo del lugar.

 

Tapalpa. Es otro de los lugares ideales para salir de la rutina y al que se le atribuye una energía especial al contar con las llamadas “Piedrotas” en el Valle de los Enigmas, conjunto pétreo colosal; muy cerca se encuentra la cascada más alta de la zona, el Salto del Nogal, la caída de agua más alta de Jalisco con 105 metros, adecuada para un paseo en lancha y practicar alpinismo, rapel o kayak.

 

En este pintoresco y sencillo lugar puedes probar el borrego al pastor, platillo típico de la zona, comprar artesanías de madera tallada y conocer el río Tapalpa, así como la Presa del Nogal, donde abunda la tilapia, carpa de Israel y lobina.

 

San Sebastián del Oeste. Se encuentra cercano a zonas boscosas que ocultan lugares impresionantes de la naturaleza, como el Soyatán, lugar donde hay una interesante zona de petroglifos, o el cerro de la Bufa, que si escalas su cima, con 2,411 metros sobre el nivel del mar, obtendrás una panorámica impresionante de la Bahía de Banderas, especialmente durante el amanecer.

 

El pueblo, que conserva casi intacta su imagen desde el siglo VIII, te transportará a su pasado minero, que tuvo auge durante la Colonia, mientras paseas por lugares con gran antigüedad, como iglesias, haciendas, casas centenarias y calles empedradas que dan un ambiente de tranquilidad y provincia.