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Los millennials ¿mal educados con los mayores?
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Laura Gutiérrez Franco es una persona que tiene cerca de 30 años de experiencia en el mundo del reporteo. Su vida ha girado en torno a este oficio. Trabajó por cerca de 26 años en el extinto diario Ocho Columnas. Fue reportera y editora, principalmente de la sección de Negocios, aunque también formó parte del grupo de investigaciones especiales. En la actualidad es reportera de Axópolis.com.
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Los millennials ¿mal educados con los mayores?

En principio hay que dejar bien claro que una persona, no porque sea de la generación millennials tiene que ser alguien poco útil a la sociedad. Hay de todo, como en todas las generaciones, pero en ésta se ha sentido el lado rebelde de manera más especial.

 

También denominados generación y/ o generación Peter Pan, los millennials son las personas nacidas entre 1980 y 2000. Para los antropólogos del parentesco esta generación es la que le sigue a las generación X y baby boomers, aquellas que se criaron entre conflictos bélicos e inestabilidad económica.

 

Esta comunidad ha sido una de las más criticadas y conocidas de los últimos años.Es la primera que se puede considerar global. Es la generación de la tecnología, ya nacen con ella.

 

Hay quienes son emprendedores por naturaleza y la hacen bien, demasiado bien. Saben cómo administrar esos errores generacionales de no querer estar en un trabajo en donde les den órdenes y tengan un horario. También algunos son muy críticos, exigentes y se creen que todo lo saben y no es tal. . No les gusta el compromiso y prefieren no tener hijos.

 

Hay de todo, pero hay algo que los millennials tienen que reconocer y es que en todas las generaciones, desde hace miles de años, ha existido gente muy brillante. No llegaron a componer el mundo, aunque sí traen cosas muy buenas, lo que saben aprovecharlas, que son muchos,

 

Entonces las características muy buenas es que muchos de ellos son emprendedores, exitosos, conocedores al mil  de la tecnología, diversificados y les gusta capacitarse e incluso hablar varios idiomas. Desde luego éstos son también responsables y maduros.

 

Pero en las últimas semanas he conversado con mucha gente que se ha quejado de los millennials, por supuesto de algunos. No los soportan en muchas empresas. Quieren darle órdenes hasta al dueño y dizque enseñarle cómo se hacen las cosas, cuando no conocen “ni la o por lo redondo”. Faltan cuando quiere y hacen lo que les da la gana. Es más, no dan a tiempo sus entregables, según ellos para perjudicar a la personas que se los pide, pero la realidad es que se hacen daño ellos y les causa problemas a la empresa.

 

Una persona que estaba a cargo de un grupo, mejor se fue a otra empresa, porque hasta groseros se portaban por las personas mayores que ellos. Pobre del jefe si les quería indicar cómo se podrían hacer las cosas mejor. No les podían decir nada ni de broma, porque hacían un escándalo.

 

Una señora me comentó que en su empresa hay varios de esta generación que se sienten la “última coca en el desierto” y no respetan el reglamento. “Hasta me dicen que soy una doña anticuada que no se nada de la actualidad, pues cómo los voy a querer alli”, comentó.

 

Otra persona me dijo que es una pena encontrarse con ellos en el transporte público. Son los que primero se pasan y se sientan. No les importa que vayan parados los enfermos, embarazadas ni ancianos. No tienen educación. “Es que son jóvenes basura, de esos que vienen de muy bajos niveles sin educación ni preparación”, me decía otra señora.

 

Incluso alguien me contó que conocí a una millennials de tan bajo nivel en todos los sentidos, que le contó sus aventuras sexuales con el novio de su mejor amiga. “No conocen la lealtad, no tiene valores, son capaces hasta quitarle la vida a alguien si eso les conviene a sus intereses”.

 

En fin, lo que pasa -creo- es como en todas las generaciones. Hay algunos jóvenes que vienen de buenas familias (no precisamente de dinero), sino con valores, educación y preparación y así es como llevan su vida y los que no, ojalá pronto se den cuenta de su error.