Guadalajara, Jal. Mx., // //
Necesitamos mujeres
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Carlos Brambila N. Director – Editor de Axópolis.com
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Necesitamos mujeres

La semana pasada decíamos que los acontecimientos nos rebasan y en los últimos días lo corroboramos, el caso Rosario Robles con todo lo que implica, el narco video aquí en Jalisco, el hackeo de varias dependencias a nivel nacional, ¡la acusación inesperada a Plácido Domingo de acoso sexual! (lo más asombroso, 30 años después) 

 

Pero no he visto, al menos en redes, más oposición a un acontecimiento, como las protestas de un grupo de mujeres por algo en lo que tienen razón, la falta de seguridad para ellas, los feminicidios, las agresiones sufridas a lo largo de muchos años. Sí, tienen toda la razón, solo que… no es la forma.

 

Y así asombrados vimos como este grupo perdió el control, lo expuesto en videos no tiene defensa alguna, la agresión al reportero de ADN 40 ( por cierto el golpe fue dado por un infiltrado, pero ya tirado el periodista, fueron mujeres las que se le echaron encima y más aún cuando se levantó), rociaron con pintura aerosol a cualquier hombre que encontraran, desde un repartidor de comida hasta un pobre perrito callejero, dejaron el Ángel de la Independencia como ninguna otra manifestación lo había hecho.

 

“Mata a tu papá y a tu novio y a tu hermano”, “muerte a los hombres” y muchas otras consignas gracias a las cuales se ganaron la denominación en redes de “feminazis”

 

Todo inició hace días cuando una joven denunció que había sido violada por cuatro policías, versión que no ha sido totalmente esclarecida y dada la actuación de las autoridades de la Ciudad de México, varios colectivos iniciaron las marchas. Repito, sin duda, la violencia de género existe, hay policías sin escrúpulos, constantes agresiones a mujeres, ¡Es cierto y tienen razón en protestar! Pero el problema fueron las formas

 

Me quedo con las miles, millones más bien, de mujeres trabajadoras, talentosas, entusiastas, amorosas; las generadoras de proyectos, las que piensan en sus semejantes, las que sacan adelante a sus familias, las que se esfuerzan diariamente y las que soportan tantísimas fregaderas. Esas mujeres que se levantan de madrugada, llevan a su hijo a la guardería y llegan a trabajar con todo el estres, salen y casi sin comer a recoger al pequeño, regresan a la casa y todavía llegar a hacer el quehacer.

 

No me queda duda de la necesidad que tiene la sociedad mexicana de esas mujeres productivas, impulsoras no solo de aspectos económicos, sino de valores familiares y educativos. Y ellas merecen un gran reconocimiento.