Guadalajara, Jal. Mx., // //
Las inundaciones, “atracción” turística de la ciudad
0 Comments By
Laura Gutiérrez Franco es una persona que tiene cerca de 30 años de experiencia en el mundo del reporteo. Su vida ha girado en torno a este oficio. Trabajó por cerca de 26 años en el extinto diario Ocho Columnas. Fue reportera y editora, principalmente de la sección de Negocios, aunque también formó parte del grupo de investigaciones especiales. En la actualidad es reportera de Axópolis.com.
Font size: Decrease font Enlarge font
Las inundaciones, “atracción” turística de la ciudad

Tengo muchos temas que de hablar, pero voy a insistir en el de las inundaciones. Ya parece que las vamos a convertir en “atracción” turística, porque últimamente es lo que más se registra y lo que más se promociona. Tal vez por ese motivo nos lleguen a conocer en recónditos lugares del mundo, más de lo que ya saben de la Perla Tapatía y sus alrededores.

 

Que el cambio climático es el culpable, sí, de muchas cosas, pero no de las constantes inundaciones que tenemos en la zona conurbada de Guadalajara. En Tlajomulco, del lado de López Mateos Sur, de cinco años a la fecha se han construído cientos de fraccionamientos.

 

Algunos de ellos son de interés social, pero en casi todos tienen su alberca. Son ya otro concepto. Son para familias de clase media y sus precios oscilan entre un millón y dos millones de pesos.

 

Desde hace años están aquellos en donde vive gente más pudiente y que antes no habían tenido ningún problema, porque obviamente se construyeron con técnicas de ingeniería bien realizadas.

 

Hay otros nuevos para la clase media-alta, muy bonitos, pero no tanto como los mencionados en el párrafo anterior. Mi hermana trabaja en bienes raíces, por eso hace años conocí Bosques de Santa Anita, hermoso lugar, pero con un acceso muy peligroso desde cualquier ángulo que se le quiera ver.

 

Son casas amplias y muy bien decoradas. Bonitas. Con su casa club y todas las comodidades. Mi hermana preguntó que por qué pese a esas características sus precios no eran elevados y le comentaron que por varias razones:

 

1.- Estaban lejos

2.- Esa zona es de arroyos y el agua siempre reconoce su cause, por tanto había peligro de inundaciones

3.- Está cerca del bosque y el riesgo de incendios siempre es latente

4.- Hay cerros y en varios de ellos ya les han quitado mucha tierra para aplanar y eso puede incrementar el riesgo de derrumbes

 

Desde luego los peligros, sobre todo los naturales están en todas partes, nadie estamos a salvo.

 

Por supuesto es muy aplaudible que todo padre o madre de familia busque contar como casa propia, patrimonio importante para sus hijos y seguridad para todos.

 

Aquí el asunto es que si quien se las vendió no les expuso pros y contras, tal vez sí puedan actuar en consecuencia, ya que hay mucha gente que por vender, solo cuenta las cosas bonitas aunque sean verdades a medias.

 

Pero también los constructores, ¿qué les pasa? Además construyen unas bardas perimetrales de los fraccionamientos que un aire se las puede llevar. En estos casos tienen que hacer bardas que casi sean diques. Por Dios. Tenemos que enseñarnos a pensar todos. El que construye, el que vende, el que compra, pero ¿los ayuntamientos que les pasa? Tan permisibles y de nada se hacen responsables.