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¿Eres inteligente? ¿Qué tanto? ¿Emocionalmente también?
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Socio fundador del IMDO, A.C.
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¿Eres inteligente? ¿Qué tanto? ¿Emocionalmente también?

Inteligencia Emocional

¿Qué es inteligencia?, ¿Qué es ser inteligente?, ¿Qué es una emoción?  En esta oportunidad, tendremos un acercamiento a las respuestas de los anteriores cuestionamientos; empecemos por conocer…

 

¿Qué es inteligencia? 

      Los antiguos griegos establecieron las primeras acepciones sobre inteligencia y los rasgos que la caracterizan; además, según Enzensberger (2009), la identificaron como: “Casi todo lo que podemos encontrar en nuestra cabeza”.

Al deconstruir diversas concepciones, definiremos la inteligencia como la capacidad de elegir, entre varias posibilidades, aquella opción más acertada para la resolución de un problema.

Stephen Hawking aseguraba que “inteligencia es la habilidad de adaptarse a los cambios” Y qué mejor ejemplo que él mismo, quien a pesar de ser diagnosticado en 1963 con una enfermedad neurodegenerativa progresiva que con el paso del tiempo llegó a impedirle moverse y hablar, se adaptó a su nueva condición sobresaliendo en el mundo de la ciencia al revolucionar la Física con sus teorías del espacio-tiempo; incluso es considerado el heredero de Einstein.


Pero… ¿qué no es la inteligencia?

Carl Sagan decía: “Saber mucho no es lo mismo que ser inteligente. La inteligencia no es sólo información, sino también juicio, la manera en que se recoge y maneja la información”. Por ejemplo: si necesito ir al centro de la ciudad en transporte público y no acostumbro a utilizar este medio; primero debo informarme sobre las distintas rutas que me pueden llevar, los costos, ¿debo caminar mucho? ¿el transporte pasa seguido? ¿es seguro? ¿mis opciones además del camión son tren ligero y bicicleta?... Posteriormente, considerando toda la información recibida, debo tomar la decisión acorde a elementos como: el tiempo que tengo para llegar al destino, la hora en la que voy a ir, el costo que invertiré, incluso hasta mi condición física que si es mala resulta obvio que la opción de bicicleta no sería la idónea; entre otros elementos. 

 

Entonces, respondiendo a la pregunta ¿qué es ser inteligente? Podemos decir que es adaptabilidad, tener confianza en sí mismo, tomar decisiones adecuadas en el momento justo.

 

En complemento, ahora revelaremos ¿qué es una emoción?

 

Las emociones son reacciones que todos experimentamos: alegría, tristeza, miedo, ira… Todas las emociones son esencialmente impulsos a la acción, cada una de ellas inclina al ser humano hacia un determinado tipo de conducta.

 

La palabra EMOCIÓN, viene del latín "MOTERE" (moverse). Es lo que hace que nos acerquemos o nos alejemos a una determinada persona o circunstancia.

Paul Ekman estudió la conducta no verbal y las expresiones faciales, así como también el ocultamiento de las emociones en las expresiones del rostro. En 1972, definió, debido a su universalidad, seis emociones básicas: ira, asco, miedo, alegría, tristeza y sorpresa. 

 

Otros estudios han resuelto que el ser humano demuestra durante toda su vida diversas gamas de emociones; destacando: enojo, miedo, disgusto, asco, felicidad, tristeza, neutralidad, ansiedad, amor, depresión, desprecio, orgullo, vergüenza, envidia, entre otras.

 

Es importante conocer la existencia de cada una de las emociones descritas, pero resulta mayormente imperante saber ¿qué provoca el mal manejo de una emoción? 

 

La respuesta es… enfermedades

  El enojo, daña el hígado.
  La tristeza, daña los pulmones.
  La angustia, daña el estómago.
  El estés, daña el corazón.
  El miedo, daña el riñón.

 

Cuando somos niños, en la escuela nos enseñan a nombrar a las emociones; lo que estamos aprendiendo es a identificar cada una de ellas y canalizarlas hacia lo positivo, lo que me lleva a comentar que todos tenemos emociones positivas y emociones negativas.

 

Ejemplo de positivas son:

  Me siento bien… siento bienestar.
  Me siento feliz… siento felicidad.
  Me siento sano… siento salud.
  Me siento alegre… siento alegría.
  Me siento fuerte… siento fortaleza.
  Me siento acompañado… siento compañía.

 

Pero es igual de significativo identificar y verbalizar las que son negativas, como:

  Me siento mal… siento malestar.
  Me siento desgraciado… siento desgracia.
  Me siento enfermo… siento enfermedad.
  Me siento triste… siento tristeza.
  Me siento débil… siento debilidad.
  Me siento solo… siento soledad.

 

Otro factor importante al describir nuestras emociones es detectar los componentes cualitativos y cuantitativos, en otras palabras, en qué grado mucho o poco. De eso va a depender cuánto me va a costar resolver el problema o mantener la emoción.

 

En lo relativo a emociones positivas, por ejemplo, no es lo mismo decir:

Me siento comprendido, que:

Me siento extraordinariamente comprendido, o

Me siento poco comprendido.

 

Lo mismo sucede con las emociones negativas, es diferente decir:

Siento tristeza, que:

Siento bastante tristeza, o

Siento poca tristeza.

 

Enlacemos ahora los dos conceptos referidos con anterioridad y respondamos a la pregunta ¿qué es inteligencia emocional? 

 

Daniel Goleman conceptualizó la inteligencia emocional como: " la capacidad para reconocer sentimientos en sí mismo y en otros”. Él mismo agregó: “La empatía siempre entraña un acto de autoconciencia, es decir: vernos a nosotros mismos, como si fuéramos otro que tiene un problema, ponernos en la piel de los demás y controlar los impulsos negativos como el odio y la envidia.

 

Lo importante es que todos podemos tener inteligencia emocional; la pregunta es ¿cómo? y la respuesta: logrando identificar y poner en equilibrio lo que sientes y lo que haces en ti y en los demás, es decir, tener autoconciencia y autocontrol (en ti) y generar con los demás empatía y habilidades sociales.

 

Pero… ¿qué hacer para desarrollar la inteligencia emocional?

1. Conocer las propias emociones.
2. Manejar las emociones.
3. La propia motivación.
4. Reconocer emociones en los demás.
5. Manejar las relaciones.

 

Otras maneras para el control de las emociones son las siguientes:

  Lograr expresar con palabras lo que sentimos (verbalizar). 
  Si no entiendes bien qué te pasa, empieza por explicarlo.
  Cuando logramos expresar en palabras lo que sentimos, damos un gran paso hacia el gobierno de nuestros sentimientos.

 

Lloyd Alexander, escritor estadounidense, afirmó: "Una vez que tienes el valor de mirar al mal cara a cara, de verlo por lo que realmente es y de darle su verdadero nombre, carece de poder sobre ti y puedes destruirlo". 

 

Hasta aquí, espero haber contribuido a que identificaras la importancia de ser inteligentes emocionalmente hablando; ahora te toca a ti dar seguimiento. Te dejo algunas preguntas detonadoras que pueden contribuir con ello.

 

¿Qué tan inteligente eres? ¿Cuáles son tus emociones?  ¿Sabes identificarlas y conceptualizarlas? ¿Por qué debemos ser inteligentes emocionales?

 

La inteligencia emocional se trabaja, se desarrolla todos los días de nuestra vida; recordemos que es importante hacerlo porque si no podemos tener como resultado malestar e incomodidad y en mayor grado enfermedades.

 

El Desarrollo Organizacional ofrece herramientas para trabajar nuestra inteligencia emocional. 

¡Hasta la próxima oportunidad!