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Disrumpe o “cuello”
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Laura Gutiérrez Franco es una persona que tiene cerca de 30 años de experiencia en el mundo del reporteo. Su vida ha girado en torno a este oficio. Trabajó por cerca de 26 años en el extinto diario Ocho Columnas. Fue reportera y editora, principalmente de la sección de Negocios, aunque también formó parte del grupo de investigaciones especiales. En la actualidad es reportera de Axópolis.com.
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Disrumpe o “cuello”

La palabra “disrumpir” está muy de moda, pero también la acción. Este verbo, dice la RAE, se utiliza para aludir a un proceso o un modo de hacer las cosas que supone una “rotura o interrupción brusca” y que se impone y desbanca a los que venían empleándose.

 

Pero hay que aclarar que la moda es usar la disrupción en positivo. Acabar con esquemas o modos de acción que aunque anteriormente fueron buenos, a estas alturas de la vida, ya resultan obsoletos para muchas funciones.

 

Si lo utiliza en negativo no va a construir nada. La conducta disruptiva es un comportamiento que se caracteriza por ser de mala educación, insolente, falta de cooperación, irrespetuoso, desobediente, agresivo, provocador, impulsivo, entre otros. Este no es recomendable. Retírelo de su vida.

 

Hay que ubicarnos en el aquí y en el ahora, con meta inmediata al futuro y ser propositivos. La inteligencia verdadera consiste en adaptarnos a los cambios. No se trata de edades, sino de pensamientos.

 

De acuerdo con la ley de Moore, desde el año 1900 aproximadamente, nuestro desarrollo tecnológico se duplica cada 18 meses. Eso quiere decir que aquello que consideramos tecnología de punta hoy, va a ser doblemente superado por una nueva versión en tan solo año y medio.

 

Ese es el mundo en el que vivimos, dónde tenemos que estar listos para un mañana incierto, desconocido, imposible de predecir. Estamos situados en dónde la innovación no puede ser solo una idea bonita que pegamos en los pasillos de la empresa, sino una forma de vida constante. Es un mundo en el que tener jefes es una discapacidad, la estrategia es un parásito y la jerarquía es una enfermedad mortal, dicen los que saben del tema.


Ya está dicho. Estamos a un segundo del futuro, que es un lugar lleno de datos, y más datos, hiperconectado, hiperinteligente e hiper transparente, donde la honestidad brutal es una herramienta necesaria. Ser creadores de disrupción es la nueva forma de vida, es la nueva cara del éxito.