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¿En verdad, nuestro pueblo es sabio?
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Carlos Brambila N. Director – Editor de Axópolis.com
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¿En verdad, nuestro pueblo es sabio?

El pasado sábado 18, en una gira por Ocosingo, Chiapas, si mal no recuerdo baluarte del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, EZLN; el presidente López Obrador advirtió, medio en serio medio en broma a los beneficiarios del programa Sembrando Vida y les dijo: “Compañero, compañera, escucha, en la hamaca no se lucha”.

 

Es decir, usen los recursos que se les otorgan para plantar árboles y añadió: “No dejemos pasar esta oportunidad, que realmente se siembre, que realmente se cultive la tierra, que realmente estemos sembrando los árboles, nada de estar autoengañándose, de decir 'sí, voy a sembrar' y estar echando mentiras”

 

Y tiene toda la razón, ¿sabrá algo el presidente? Y es que en días pasado circuló en Internet la imagen de unos muchachos que supuestamente estaban jugando cartas y el dinero aparecía colocado encima de unos sobres guindas con el logotipo del Gobierno de México.

 

NO sé si los apoyos de los programas lleguen a los beneficiarios en efectivo y en sobres “oficiales”, pero en primera instancia, me parece que esta foto es muy fácil de trucar. Pero lo que sí sé y me llegó de una persona de toda mi confianza, es que fue testigo de unos chicos que utilizaron dichos apoyos para tatuarse y comprar cosméticos.

 

Y es que en estos aciagos días de incendios por todo el país, trascendió el recorte en el presupuesto a la Comisión Nacional Forestal, que a través de un programa de empleo temporal, contrataba a brigadistas, esos héroes anónimos que arriesgando su vida combaten los incendios forestales.

 

Pues ahora que los incendios se han multiplicado y que han llegado a afectar la calidad del aire del Distrito Federal entra la preocupación, pues en programas tan necesarios como el combate a incendios se recorta el presupuesto para destinar ese dinero a las promesas de campaña, me parece que lo mínimo que se puede exigir a esos beneficiarios es que aprovechen correctamente ese dinero, pues al final no habrá resultados.

 

Y así como es atroz pensar que hay individuos que intencionalmente provocan los incendios en nuestros bosques, también es increíble, que el dinero de programas gubernamentales sea desperdiciado en baratijas. 

 

Y me quedo pensando ¿En verdad, nuestro pueblo es sabio?