Guadalajara, Jal. Mx., // //
Los buenos colaboradores que terminan robando
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Socia del Instituto Mexicano de Consultores en Desarrollo Organizacional A.C.
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Los buenos colaboradores que terminan robando

Mi mejor reclutado terminó robando

Dentro de las principales actividades del departamento de Recursos Humanos se tiene el reclutamiento de candidatos, la selección del mejor por medio de filtros particulares de cada empresa, pero con generalidades muy conocidas como la investigación en sus empleos anteriores, evaluaciones psicométricas, la infaltable entrevista personalizada, la reafirmación de la elección con entrevistas adicionales por involucrados directamente con el ocupante del puesto o con los procesos; al ser aceptado, es motivo de celebración para el departamento de RRHH que ha cubierto una posición con quien aprueba los exámenes y todo ha indicado, cumple con los requisitos, al menos, los mínimos.

Sucede comúnmente también, que ese extraordinario candidato, no deja de sorprender por su aportación a la empresa y todo parece ir muy bien, hasta que, con el paso de los meses o años, algo nuevo se presenta, en ocasiones con señales singulares sobre el comportamiento y desempeño que ponen en alerta, otra tantas, sin indicar que algo va a pasar y que no será bueno.

En cualquiera de los contextos ha sucedido que ese colaborador, comete actos de deshonestidad y aparte del perjuicio directo a la empresa, al área, la violación de procesos y sobre todo de valores, surge una constante pregunta ¿qué le pasó?, ¿por qué?

Sí todo iba tan bien, su investigación no dio indicios de deshonestidad, sus evaluaciones psicométricas fueron revisadas sin notar riesgo para la empresa, si era bueno en sus servicios, ¿qué pasó?

Ante esta común situación puedo decir que si bien debemos voltear a ver nuestra estructura de procesos e identificar esos huecos en los controles de los pasos más sensibles que hacen vulnerable mi mapeo, es relevante notar que una persona posee infinitas posibilidades de actuar en el ejercicio de su libre albedrío.  

Y que de ese abanico de opciones vamos eligiendo qué hacer y qué no hacer, que las circunstancias de vida son distintas cada día y que ese colaborador pudo haberse encontrado ante situaciones de vida que hasta días antes podía controlar sin dañar a nadie; pero un mal día, llegan sucesos fuera de su control, poniendo en reto su carácter; y sin ánimos de justificarlo, quiero decir que hoy las empresas se enfrentan al reto de la formación de sus equipos de trabajo no sólo en las competencias duras, sino en las blandas también; en el fortalecimiento de su carácter para que la elección entre las polaridades sea la responsable.

Quiero añadir a esto, que el Desarrollo Organizacional acompaña a las instituciones en este despertar de la reflexión individual y grupal, donde busca resaltar la virtudes de la gente, pero también hacerlos conscientes de su lado no tan bueno y de su fuerza interior que los hace capaces de controlarla.

Con todo lo anterior, señalo, no existe el candidato perfecto, ni acendrado; ese individuo debe desarrollar su habilidad de elecciones positivas, el líder la de acompañarlo en el respeto a los procesos de la empresa y la organización a diseñar y mantener una cultura de valores que no explique cada uno solamente, sino que prepare a su personal para entenderlos y para instrumentarlos.