Guadalajara, Jal. Mx., // //
Que laaaargo se me ha hecho el 2019, con eso de que andamos pagando el “ganso”, digo el “pato”
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Que laaaargo se me ha hecho el 2019, con eso de que andamos pagando el “ganso”, digo el “pato”

Casi apenas inició febrero y ya se me ha hecho largo el 2019. Con tantas situaciones angustiantes que pasamos los buenos ciudadanos, la verdad ya quisiéramos que se terminara el sexenio y que por ningún motivo se reforme una Constitución “a modo”.

 

No, que no se reforme la Carta Magna y no precisamente porque no lo necesite, sino porque en el Congreso de la Unión no existe contrapeso político y capaz que hasta se puede crear algo así como un rey de México o emperador, claro, de izquierda. No es chiste.

 

Han sido semanas sin precedente en el país. Pocas veces habían sucedido tantos eventos desagradables en tan pocos días. La imagen de México en el extranjero no es precisamente la mejor. Se ha caído de diciembre a la fecha como nunca antes.

 

Cuando emitimos un voto a favor de cierto candidato, le estamos otorgando nuestra confianza para que nos mantenga con paz social, con buena calidad de vida, que el país cada día tenga mejor desarrollo, tanto económico como social, aparte de que hagan bueno uso de nuestros recursos.

 

Si un gobernante no sabe hacer lo anterior, realmente es un soberano fracaso. No puede con el país. Es cierto que en México había muchas fallas, una de ellas es Pemex, la paraestatal que prácticamente estaba quebrada desde hace años y en gran parte se lo debemos al sindicato, a toda la corrupción que emanó de allí y de otros lados dentro del propio gobierno.

 

Pero tampoco los ciudadanos tenemos que pagar el “pato”, bueno en este caso, el “ganso” con tantas estrategias mal hechas. Claro que está muy bien acabar con el robo de combustible -muy difícil de lograrlo al cien por ciento- pero hay que tener siempre un plan B o C, para que los ciudadanos no pasen tanto problema y no se dañe tanto la economía. Muchos ciudadanos no tuvieron en cerca de un mes dinero para llevar el pan a su casa, como fue el caso de los despachadores de gasolina. A ellos no los apoyó el Presidente con mesada como a los huachicoleros.

 

Es deber del Gobierno de todo país ofrecer mejor calidad de vida para sus mexicanos, pero no siendo un “gobierno paternalista”, porque eso agrava las cosas. Sino haciendo lo que le corresponde, como por ejemplo establecer al cien por ciento el Estado de Derecho y no perdonar a los delincuentes.

 

Ah por cierto, ya dejen tranquilo al ex Presidente Peña Nieto. ¿Qué nos importa su vida privada? Y no es que lo defienda, es que nos ocupamos de cosas sin importancia. Hay que ponerse a trabajar y no dejar las cosas para otro día. Seamos buenos mexicanos.