Guadalajara, Jal. Mx., // //
Con calma, si se “apanica”, nos hundimos
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Laura Gutiérrez Franco es una persona que tiene cerca de 30 años de experiencia en el mundo del reporteo. Su vida ha girado en torno a este oficio. Trabajó por cerca de 26 años en el extinto diario Ocho Columnas. Fue reportera y editora, principalmente de la sección de Negocios, aunque también formó parte del grupo de investigaciones especiales. En la actualidad es reportera de Axópolis.com.
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Con calma, si se “apanica”, nos hundimos

Así como el presidente Fox lo dijo en el 2001, ahora lo replico porque la situación lo amerita: “no se apaniquen”. No se le ocurra realizar compras de pánico ni de gasolina (si la encuentra) o de alimentos, porque entonces sí, nos hundimos todos.

 

A través de los años los ciudadanos hemos colaborado para recruceder las crisis. Por allá en los 80s, mucha gente compraba dólares en el “mercado negro”, cuando había alguna devaluación y el resultado es que se registraba mayor faltante de la moneda y se iba su precio al cielo y luego los intereses de créditos y demás.

 

Ahora hay una situación de desabasto de gasolina en las estaciones de servicio, por un operativo del Gobierno Federal contra el “huachicoleo”. Se cambió la estrategia de distribución y por pipas es más difícil contar con lo necesario.

 

El problema está en varios estados, sobre todos los que surte el ducto de Salamanca. En Jalisco es más graveen zona metropolitana, especialmente en Zapopan y Guadalajara. En parte la gente no racionaliza ni razona y llena los tanques de todos sus vehículos, aunque no los utilice, lo que provoca que otras personas no cuenten con el combustible.

 

Ahora el coordinador del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco (CCIJ), Daniel Curiel lanzó una fuerte advertencia, pero muy real. Que si para el miércoles nueve de enero no se regulariza el abasto, empezarán a existir problemas con la movilización de alimentos.

 

Pero hay que conducirnos con prudencia y no ir al supermercado a hacer compras que no se requieren. Compre solo lo necesario y no provoque que en realidad tengamos una crisis alimentaria por “apanicarse”.