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El primer paso es soñar…
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El primer paso es soñar…

Una amiga me invitó a tomar un café a su casa, la taza en la que me lo sirvió tiene una leyenda que dice: “El primer paso es soñar… el siguiente es accionar”.  Me gustó mucho la frase y me pareció una coincidencia, ya que yo estaba por escribir esta entrega, acerca de algunas técnicas para recordar los sueños e interpretarlos de forma personal.

Me quedé pensando que para mí, una coincidencia es una señal y los sueños también nos aportan señales, lo interesante de las señales es detectarlas, descifrarlas  y darles una interpretación individual y así lo hice para mí, eso me entusiasmó aun más a escribir acerca de los sueños y de algunas técnicas para retenerlos, analizarlos e interpretarlos para si mismo, no para otras personas.

Para iniciar, comento que hay sueños que se tienen estando uno despierto y que como bien dice la frase que me gustó, lo que sigue es accionar, siguiendo las señales.  Se dice también que hay sueños reveladores, premonitorios, intelectuales, sexuales y hasta pesadillas.

Aristóteles e Hipócrates ya hablaban del fenómeno onírico, desde la filosofía y de la medicina pero quien tuvo la inquietud de estudiar los sueños y escribir de manera científica y profesional acerca de las técnicas psicológicas  para interpretarlos fue el Dr. Sigmund Freud.

En 1900 se publica ya traducida del alemán,  la primera edición de las “Obras Completas Del Profesor S. Freud” donde incluye en dos tomos, el VI y el VII,  La Interpretación De Los Sueños I y II, haciendo referencia a que los sueños o fenómenos oníricos, se revelan como un producto psíquico pleno de sentido, al que se le puede asignar un lugar determinado en la actividad anímica de la vida despierta.

Mientras dormimos aparecen los sueños, con claridad de detalles, pero al despertar ya no nos acordamos de casi nada, una técnica es tener cerca de la cama una libreta y lápiz para anotar lo que recordemos en cuanto despertemos, hasta crear la habilidad y no necesitar anotar sino que la memoria se habilita a irlos registrando.

Otra técnica es que antes de dormir se haga una pequeña relajación con la respiración, adoptar una posición lo mas cómoda y evitar cualquier perturbación, despejar un poco la mente, ir hacia nuestro interior y proponernos recordar lo que soñemos sin presionarnos a soñar. 

Una más, es que al momento de despertar y cobrar conciencia, quedarse inmóvil y repasar el sueño, es normal que al principio sean pequeños fragmentos o solo sensaciones, con la práctica se logra el lapso completo del sueño y sus detalles.

Para que el sueño no esté condicionado, es necesario tomar en cuenta el estado que nos preocupa, tanto laboral, física y emocionalmente, o si vimos una película o noticias preocupantes, inclusive afecta si cenamos muy pesado, pues el inconsciente obedece a esos estímulos, preocupaciones o incomodidades.

Lo importante para interpretarlos, es detectar los detalles recurrentes, ya que muchos sueños carecen de significado, pero cuando ya son repetitivos, hay señales personales a tomar en cuenta y como dice el Talmud: “Un sueño que no se interpreta, es como una carta que no se lee”. 

            “Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo es despertar”                  

                                 Antonio Machado.


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