Guadalajara, Jal. Mx., // //
La dinastía Rockefeller, le debe mucho a las Relaciones Públicas.
0 Comentarios Por
Carlos Brambila N. Director – Editor de Axópolis.com
Tamaño de letra: Decrease font Enlarge font
La dinastía  Rockefeller, le debe mucho a las Relaciones Públicas.

Este lunes 20 de marzo murió a la edad de 101 años, David Rockefeller, el menor de los seis hijos de John D. Rockefeller Junior y el único nieto que vivía aún, del legendario fundador de la estirpe; John Davison Rockefeller nacido en Nueva York en 1839 y   descendiente de una familia  judía – alemana (para variar migrantes, como verán, Trump necesita un buen curso de historia). 

 

Este deceso nos permite contarles un relato de cómo un pionero de las Relaciones Públicas, Ivy Letbetter Lee, en 1914 se adelanta a los conceptos de responsabilidad social,  gestión de crisis y manejo de  la reputación, salvando el buen nombre de Rockefeller y contribuyendo así a la formación de un imperio. Pero veamos como se cruzan sus caminos.

 

La historia de John D. Rockefeller es caso de estudio en las escuelas de negocios del mundo, se crio en una familia de pocas posibilidades, pero al final de sus días, era el ícono del capitalismo, aunque su fuente principal fue el petróleo – fundó la Standard Oil participando en casi todos los procesos del petróleo -  su nombre estuvo ligado a varios litigios contra el gobierno norteamericano ya que  se dice que llegó a  controlar monopólicamente el 80% del crudo norteamericano. También participó en otro tipo de negocios como el de la construcción e invirtió en proyectos inmobiliarios. 

 

Solo había un problema, su reputación no era nada buena, se le conocía como alguien de pocos escrúpulos, explotador de sus trabajadores y debido al mal tratamiento que  le dio en 1915 a una huelga que reprimió, dejó más de una veintena de heridos quedando su reputación peor que nunca. (Y con esas credenciales, no aspiró a la presidencia de EEUU)

 

Por su parte Ivy Letbetter Lee, fue un visionario que supo leer adecuadamente lo que estaba sucediendo en materia de comunicación empresarial y lo que ahora es conocido como Relaciones Públicas, fundó en 1903 en Nueva York la tercera agencia de la historia, su estilo conciliador, contribuyó a resolver problemas entre mineros y empresas carboníferas, pero lo que es considerado un gran éxito, fue el tratamiento que en 1905 le dio a un accidente de la empresa ferroviaria de  Pennsylvania; por primera vez en una contingencia de esta naturaleza, facilitó el acceso a medios de comunicación enfrentando los acontecimientos en lugar de esconderlos y manipularlos, como era la costumbre de la época y aunque fue muy criticado por ello en un principio, para recuperar la confianza del público en dicha empresa, organizó un viaje invitando a 100 líderes, empresariales y gubernamentales demostrando la seguridad del ferrocarril.

 

Así pues Ivy era lo que Rockefeller necesitaba, un consultor que le llevara a reconstruir una imagen muy deteriorada y Lee lo consiguió, convirtió a Rockefeller en el mayor filántropo de su tiempo, creó instituciones como la Fundación Rockefeller y fundó además, la Universidad de Chicago, la Universidad Rockefeller y la General Education Board. Hoy Rockefeller es recordado por su obra, empresarial y filantrópica, no por sus mañas y defectos.

 

Las relaciones públicas siguen siendo mal entendidas, actualmente hay gente que se ostenta como profesional y la realidad es que sus actividades son muy distintas, ¿verdad que no es lo mismo?


Suscribirse a alimentadores (feed) de comentarios Comentarios (0 publicado)

total: | mostrando:

Publicar tu comentario

Por favor introduce el código que ves en la imagen:

Captcha