Guadalajara, Jal. Mx., // //
De proveedores y otros demonios....
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Laura Gutiérrez Franco es una persona que tiene cerca de 30 años de experiencia en el mundo del reporteo. Su vida ha girado en torno a este oficio. Trabajó por cerca de 26 años en el extinto diario Ocho Columnas. Fue reportera y editora, principalmente de la sección de Negocios, aunque también formó parte del grupo de investigaciones especiales. En la actualidad es reportera de Axópolis.com.
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De proveedores y otros demonios....

Los proveedores también son empresarios. No hay que subestimarlos. Por ejemplo hay quenes fabrican empaques para el huevo, o para chocolate y cualquier otro producto y son parte de esa cadena de proveeduría que tanto impacto tiene en el sector económico.

 

También hay empresas proveedoras de servicios a las industrias de transformación o comercial o de cuaquier ramo. Todas ellas desde hace muchos años han sido muy solidarias con las pymes. Son las que más les apoyan en el financiamiento.

 

Los proveen, del insumo, producto o servicio que requieren y les permiten que les paguen hasta en tres meses. Bueno, eso es lo oficial. La realidad es que según escucho en varias partes, se tardan otro tanto en pagarles y eso no se vale.

 

Hay que tomar en cuenta que todo es una cadena de valor. El proveedor les da el insumo que requieren para el producto, el fabricante lo vende al menudista y este al consumidor final. Luego, con excepción del primer actor de esta cadena, todos reciben su pago a tiempo y con utilidades. Pero al no recorrer el camino completo, en lugar de ser un círculo virtuoso de la economía, se convierte en un círculo vicioso que la corta y no la deja desarrollarse.

 

Creo que la solidaridad debe dar la vuelta completa al círculo, sino la economía sufre un impacto, porque entonces el proveedor no tendrá flujo para contar con los insumos y de allí todo se viene abajo.

 

Los otros demonios que comentaba son precisamente esos que no dejan que la economía local, el mercado doméstico, que en estos momentos es el que más nos debe de preocupar. Esa forma de pensar de minimizar al proveedor creo que ya debe quedar en el olvido. No se puede abusar de la buena fe de quienes los apoyan con financiamiento. Hay que tomar todos la parte que nos corresponde.