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Aspectos que trata la tanatología
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Aspectos que trata la tanatología

Como respuesta a las inquietudes que me hicieron llegar de los anteriores  blog´s, respecto al acompañamiento ante la muerte próxima y la diferencia entre cuidados paliativos y tanatología, dedicaré los siguientes comentarios, con el deseo de compartirles conocimientos de manera general, desde lo que he estudiado y la experiencia en mi trabajo, aportando así conocimientos, herramientas y recursos desde la tanatología que sirvan para  la vida y lo que implica vivir, como son las pérdidas los cambios y sobre todo irnos acercando al tema de la muerte.

 

¿Qué es una pérdida? Es un concepto que se usa para nombrar la falta o ausencia de alguien o algo que se tenía y que por consiguiente nos produce dolor y creamos un sufrimiento ante la falta o ausencia, pero si vemos la parte positiva, por lo regular esas “pérdidas”  traen consigo cambios benéficos, o la esperanza de recuperar, de reponer o restituir lo que creemos perdido, por eso no es conveniente llamarle a la muerte “pérdida” como lo hacemos habitualmente ya que en la muerte no existe posibilidad de recuperar ni restituir, ya hablaré  del tema.

 

Podemos hablar de diferentes tipos de pérdidas y cambios. En primer lugar lo más preciado que tenemos es la salud y cómo nos afecta ver que está en peligro por cualquier enfermedad, no digamos si se llama cáncer, después las pérdidas físicas y orgánicas, sea por un accidente o enfermedad donde se pierde algún órgano o miembro del cuerpo o conforme vamos avanzando en edad, vamos teniendo cambios que nos duelen emocionalmente por ejemplo “perder” la juventud, la figura, la belleza, la autonomía, la independencia, la memoria, las habilidades o cualquiera de los 5 sentidos, entre otros cambios y cada uno nos lleva a otro estado de nuestro ser, donde se requiere como ya he mencionado anteriormente de una buena actitud para afrontar con éxito cada cambio y no verlos solo como una pérdida.  

 

Existen cambios afectivos emocionalmente dolorosos, un noviazgo que termina, un divorcio necesario, la viudez, la fractura de un hogar, una mascota que se extravía, una amistad que se acaba, un secuestro, la pérdida de la sexualidad o del derecho a la intimidad y al placer sensual y sexual. 

 

Las pérdidas de tipo material y económico, que cambian la seguridad, la economía, el estatus, el sentido de vida, el apego que se tenia a las cosas.

 

En cuanto a lo social y laboral, vemos cómo con la edad hay cambios que afectan la comunicación en las relaciones amistosas, laborales, en la productividad, la pérdida de un trabajo, la jubilación, el prestigio, otra vez el estatus, el reconocimiento, etc.

 

Muchas pérdidas o cambios son oportunos pues llegan a tiempo, a más de alguno nos ha pasado como cuando decimos “ya era hora de cambiar”  algunas sí son inoportunas, inesperadas y difíciles de racionalizar en cuanto al tiempo en que se presentan. Otras son inadmisibles ya que ocurren por negligencia o por descuido, pero aún así traen consigo un mejoramiento por la capacidad que se tiene de restitución o reparación siempre y cuando podamos ver la parte positiva.

 

Cada pérdida viene acompañada de un cambio difícil, de un dolor, un sufrimiento y por consiguiente un proceso de duelo, donde se aprende a soltar, a fluir, a desapegarse, aprender a dejar ir para recobrar la propia libertad, hasta llegar a la aceptación, que es uno de los fines de la tanatología

 

Y aquí aplica una frase cuyo autor no recuerdo: ” Si puedes curar, cura; si no puedes curar, calma; si no puedes calmar, consuela.” 

 

 

Por la sana locura, razón  de ser y hacer.